11 de mayo de 2013

Feria de los Patios de Córdoba

Volvemos con la primavera enredada a nuestros días. En la anterior entrada os hablábamos de los caudales de agua, las cascadas y los verdes campos como consecuencia de esta estación que está floreciendo. Hoy la cosa va de flores,  para algo estamos en mayo, y si hay un lugar en el que se pueden ver muchas flores en un entorno especial, ese sitio es Córdoba y sus floridos patios.

Patios de Córdoba


Se inicia justamente ahora la Feria de los Patios Cordobeses. Generalmente, alrededor de la segunda, tercera semana de mayo, cada año se festeja este evento en la bonita y romántica ciudad de Córdoba. En 2013 las fechas estipuladas son del 8 de mayo al 19 de mayo. A esta celebración se le suma la Feria de Balcones y Rejas también. Unos 30 patios abren sus puertas para todos los que se animen a visitarlos.

Patios de Córdoba


El año pasado fuimos nosotros los que hicimos una escapada un fin de semana larguito para aprovechar y ver en directo esa explosión de colores  adornando las paredes de los blancos patios. Precioso.

Córdoba, merece una mención a parte, de hecho si no la conocéis visitarla por primera vez en esta temporada, mientras se produce la celebración puede ser complicado. Este mes, es un mes intenso en la ciudad, la centenaria fiesta de las Cruces y los Patios son dos atractivos turísticos poderosos que dejan las callejuelas de este lugar inundadas de gentío.

Córdoba
Córdoba

Esto también tiene su encanto, el ambiente, el ruido y jolgorio que se respira al pasear entre los estrechos callejones del casco antiguo donde los trajes de gitana y abanicos, como reclamos turísticos sobretodo para el visitante internacional, asoman por las esquinas también tiene su aquel.

Patios de Córdoba


Es muy buena fecha también para ir a tomar unos finos y disfrutar de la conocida gastronomía cordobesa en los patios  alicatados,  al fresquito. Aunque claro, ¿Cuándo no es buena fecha para esto?

El año pasado, en nuestra visita, alcanzamos los 35 grados algo que pensamos que no suele ser muy habitual, pero que nos pilló por sorpresa y al principio llevamos bastante mal. Demasiado calor de golpe que nuestro cuerpo no parecía asimilar muy bien.

Patios de Córdoba
Patios de Córdoba


Pero esto no impidió que nos lanzáramos a visitar los famosos patios. El origen de éstos se remonta siglos atrás. Los griegos ya los construyeron para  aprovechar y recoger el agua de la lluvia. Los romanos, en cambio, supieron aprovechar mucho mejor los arroyos de la zona y con su maestría en la canalización de agua, utilizaron los patios para incorporar fuentes y pozos. Después llegarían los musulmanes, amantes de la luz y el color,  entonces los patios fueron adornados, empleando arriates, y los convirtieron en centro de su vida social…

Patios de Córdoba


Actualmente los patios son  una explosión colorida de flores, con macetas colgadas en lugares que no quieres imaginar lo que han tenido que hacer para poder llegar allí.  Estéticamente un placer para la vista, y dada la fuerza que tienen las flores en estas fechas, también para el olfato.

Patios de Córdoba


La Unesco no ha sido indiferente a esta tradición andaluza, convertida en concurso se dice que desde los años 20, aunque con  regularidad desde la época de la posguerra, asi, el organismo ha otorgado a esta tradición la categoría de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Córdoba
Córdoba


Si os estáis planteando hacer una escapada, este es un momento estupendo, desde el 8 de mayo los patios están abiertos al público.  Os recomendamos que visitéis esta página  que ofrece toda la información relacionada con los Patios en 2013, plano, mapa, horarios.

Patios de Córdoba


El concurso de Patios maneja dos categorías la clásica y la moderna. También habría que tener en cuenta y distinguir entre los patios nobles (de edificios tipo palaciego) y los patios particulares, que son los que a nosotros personalmente nos impactaron. Es increíble como consiguen mantenerlos tan maravillosos.

Patios de Córdoba
Patios de Córdoba

Os hablábamos antes de las Rejas y Balcones, en las fachadas suele haber algún cartel que indica anteriores ganadores. Veréis enrejados sorprendentes, cubiertos de flores.

Rejas de Córdoba


Si vais, tomároslo con calma, siempre hay unos cuántos patios que son muy visitados, ganadores de años anteriores, populares entre el público y demás. En ellos habrá colas, pero al final suelen ir bastante rápidas.

Se trata de ir a disfrutar, sin grandes ambiciones turísticas, más dejarte llevar por el ambiente, pasear, comer y beber, esto que todos sabemos hacer tan bien. En estas fechas Córdoba huele a naranjos, a jazmín, suena el flamenco, se mezclan los idiomas, brilla el sol… Sus calles con luces y sombras no saben lo que es la soledad…

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Córdoba




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1 de mayo de 2013

Valverde de los Arroyos y Las Chorreras de Despeñalagua


Chorreras de Despeñalagua


¡Menudo invierno! Creo que estamos casi todos de acuerdo, independientemente de la Comunidad Autónoma a la que pertenezcamos, que se está haciendo largo y húmedo. Ahora que ha llegado la primavera, aún da sus coletazos justo cuando menos te lo esperas.

Tantas lluvias ahora tienen sus recompensas. Los campos que muchas veces son áridos y secos, actualmente se muestran verdes y llenos de multitud de florecitas multicolores y los pantanos, ríos y cascadas totalmente desbordantes. (De alergias no hablamos que estamos en plan positivo).

Chorreras de Despeñalagua


Por eso, hace unos días, cuando salió el sol y el cielo estaba totalmente despejado casi no lo podíamos creer. En las zonas de montaña de nuestra comunidad había riesgo alto de aludes, así que descartamos la posibilidad de ir para allá. Pero como cada paisaje tiene su encanto y algunos su temporada, se nos ocurrió que una cascada sería un buen destino. De hecho, ese fin de semana fuimos a dos, totalmente poseídos por la pasión de no tener que cargar con paraguas y chubasquero. Hoy os vamos a hablar de una de ellas y del bonito pueblo en el que se encuentra.

Valverde de los Arroyos


Nos desplazamos a Valverde de los Arroyos. Este municipio está en Castilla la Mancha, concretamente en la provincia de Guadalajara. Desde Madrid hay unos 130 km., algunos por carreteras comarcales, por lo cuál hay que tomárselo con tiempo y calma. El paisaje actualmente está muy bonito.

Pertenece a los municipios de Arquitectura Negra, algunos de los que hablamos anteriormente aquí. Básicamente, se resume en el uso de la pizarra para sus construcciones, resaltando una estética realmente llamativa y que está regulada por una normativa en esta zona, para mantenerla.

Valverde de los Arroyos


Es un lugar bastante frecuentado, a parte del atractivo de su homogeneidad arquitectónica, se suma el enclave maravilloso en el que se encuentra, a los pies del Ocejón y, por su puesto, las Chorreras que se convierte en protagonista.


Nuestra recomendación es que vayáis temprano a la visita. Ahora mismo estamos todos “locos” por salir al aire libre y cazar un rayo de sol. Así que, las cascadas se convierten en atractivos codiciados. Uno siempre tiende a pensar, que el plan para el día solo se le ha ocurrido a él (alta autoestima) y cuando llegas a destino ves que hay muchas cabezas pensantes por el mundo.

Valverde de los Arroyos
Valverde de los Arroyos

Los fines de semana se habilita un aparcamiento ubicado en la zona del cementerio. Está prohibido el paso con vehículo al interior del pueblo salvo para residentes. Algo que se agradece, porque si no, en un lugar tan chiquitito y bonito no se verían más que automóviles.

Valverde de los Arroyos


Dicho lo más destacable acerca del municipio, que merece un buen paseo para disfrutarlo. Nos vamos hacia Las Chorreras de Despeñalagua.

Valverde de los ArroyosPara llegar a ella se sale desde el pueblo, una vez lleguéis a la plaza (no tiene pérdida), seguís hacia arriba. Dejareis a la izquierda un campo de futbol y a partir de ahí a seguir el sendero.

En este caso no se trata ni tan siquiera de una “ruta”, es un paseo sencillo, por el campo, sin ninguna dificultad, más allá de que cuando hay bastante gente, se forma una especie de peregrinación.  Esto nos pasó cuando volvíamos con todos los que llegaban, por eso os recomendamos, si podéis, que no vayáis demasiado tarde.

Quizá sí recomendaros que llevéis un calzado más o menos resistente a la humedad. Debido a las abundantes lluvias de estos meses, hace unos días, había muchas zonas en las que se caminaba como por un riachuelillo. Y luego, además, una vez lleguéis a las Chorreras seguramente querréis pasar de un lado a otro, por lo que el único equipamiento necesario que necesita está excursión es de un calzado adecuado. Ya os decimos que es un tranquilo paseo, sin pendientes ni nada parecido, pero muy agradable y una recompensa final.

Chorreras de Despeñalagua

Las Chorreras de Despeñalagua, situadas en la Sierra de Ayllón, suelen llevar agua durante todo el año, aunque en invierno, debido a lo fría que es esa zona se mantienen habitualmente congeladas.

Chorreras de Despeñalagua


El agua cae en vertical a través de saltos de agua consecutivos desde bastantes metros de altura (nos hubiera encantado precisar, pero recibimos informaciones contradictorias, tenemos versiones de 50 metros hasta 120, pasando por 80, a nosotros nos dan un poco igual los metros, la verdad, nos gustaron mucho). Es tanto el agua que llevan, que hace unas semanas, había un desdoblamiento y por el lado derecho caía otra pequeña cascada con fuerza.

Chorreras de Despeñalagua
Chorreras de Despeñalagua


No sé que tienen el agua y las cascadas, pero son hipnóticas. Será el ruido, la imagen. Ver el agua correr, tan limpia y cristalina, con fuerza, es una sensación maravillosa.

En la zona de las Chorreras hay espacios, rincones en los que poder sentarte y quedarte un rato allí, ver el agua discurrir infinita, que a ratos piensas si eso no será un circuito cerrado…

Chorreras de Despeñalagua


Salimos encantados de está excursión que realizamos el primer día de sol del que hemos podido disfrutar. 

Comimos en el municipio, en un restaurante que está a las afueras, casi pegado a la carretera. La comida fue normal, un menú de fin de semana, pero tiene una cosa estupenda, y es una terraza en la que poderte tomar el café entre sol y sombra, rodeado de naturaleza y tranquilidad. Con una sensación de paz y vida que no tiene precio. Una escapada sin grandes pretensiones que se convierte en una experiencia revitalizante en cuestión de horas…

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28 de abril de 2013

11 días en Escocia. Día 11: Edimburgo y... de vuelta a Madrid.

Edimburgo

Comienza el último día de nuestras vacaciones en Escocia y con él, el último capítulo de esta serie de relatos que han descrito nuestros 11 días por esta maravillosa tierra. Para los que hayáis llegado aquí sin haber leído los anteriores os hacemos un pequeño resumen de nuestro itinerario.

A pesar de que la tarde noche anterior las lluvias hicieron acto de presencia, el sol nos despierta y está dispuesto a acompañarnos hasta que nos vayamos. Es una gran noticia.

Tenemos el equipaje preparado y en Clearemont Hotel nos dicen que nos guardan las maletas hasta que nos vayamos. Hacemos el check out y el equipaje se queda en una especie de consigna.

Edimburgo


De nuevo comienza el paseo hasta la Old Town de Edimburgo. La ciudad continua con su animación habitual en estas fechas, y en vez de tener una sensación de nostalgia porque apenas nos quedan horas allí, nos contagian la alegría y vamos muy animados a hacer una visita muy especial Mary King’s Close. 

Hasta el momento nos os habíamos hablado de los populares closes de Edimburgo, que son una especie de callejones que salen de la Royal Mile y que tienen ciertas peculiaridades. Por supuesto, y como a estas alturas ya sabéis, las leyendas viven en estos lugares.

Edimburgo
Hoy por hoy la mayoría de los closes de Edimburgo son propiedad privada y su acceso no es libre. Otros, en cambio, están abiertos y si curioseáis tendréis otra visión de la ciudad de Edimburgo. Pero si uno se ha hecho peculiar es del que os hablábamos anteriormente. El Mary King’s close que está abierto al público desde 2003 (con visita guiada y previo pago de su importe).

El nombre de los closes de Edimburgo están vinculados muchos de ellos a profesiones y gremios, ya que acostumbraban a vivir cada uno de ellos en las mismas zonas.

En torno a estos estrechos y tenebrosos callejones existen muchas historias, macabras como no, y muy vinculadas a la peste. Tanto que, cuando nosotros llegamos allí, hasta nos las habíamos creído. Íbamos con la idea de una ciudad subterránea donde habían dejado encerrado a los apestados hasta su muerte. Uh, menuda historia. Lo cierto es que la realidad no es realmente esa y dista de esa crueldad. Aunque descubriríamos otras que son perfectas para “el morbo hambriento”.

Para empezar, los closes eran callejones en los que vivían alquilados generalmente gente humilde y trabajadora de la ciudad. Las viviendas crecían en vertical, llegaban a tener hasta 7 plantas. En las plantas altas y las más baja vivían los más desfavorecidos. La primera planta, alejada de ruidos y de fácil acceso, se reservaba para los que se lo pudieran permitir.

Edimburgo


En el s.XVII la peste bubónica llegó a la ciudad, un momento en el que además, una vez más los ingleses y escoceses habían estado sumidos en uno de sus enfrentamientos. Se produjo un éxodo de Edimburgo, pero muchos ciudadanos quedaron cautivos en los closes mientras la agonía y la muerte llegaba a sus puertas.

En esas fechas, la protagonista del callejón que vamos a visitar ya había fallecido.

Comentaros que si queréis visitar Mary’s King close, lo más recomendable es que os acerqueis y hagáis una reserva. El motivo no está relacionado con la masificación, sino con la posibilidad de hacerlo en el idioma natal. Si vais con antelación cogerán vuestro nombre, pagareis la entrada y os dirán a qué hora tenéis que volver para hacer una visita guiada en grupo con gente que hable vuestro idioma. Así podréis aprovechar más el tiempo, en vez de estar en la puerta esperando a que llegue más gente interesada en la visita en español.

Edimburgo
Mary King Alexander fue una viuda madre emprendedora. Gran comerciante que acumuló una riqueza importante en aquellas fechas (su testamento aún se conserva con el inventario de sus posesiones) y que llegó a conseguir tener derecho a voto. Antes del callejón tomar su nombre, éste se llamaba Alexander King Close. Alexander fue un famoso y reputado abogado que vivía en la misma calle. Entre ambos no existía ninguna relación, pero dicen que quizá la coincidencia de apellido fue la responsable de que el callejón, hoy por hoy, más conocido close de Edimburgo, esté bautizado con el nombre de Mary.

A medidados del s. XVIII  los callejones se encontraban en un estado ruinoso, y existía una necesidad urbanística de poner cierto orden en la ciudad. Aprovechando estas circunstancias, no se dudó en que estos callejones podrían ser estupendos cimientos para un nuevo proyecto, que en la actualidad es el ayuntamiento de Edimburgo, el City Chamber. Así que, tras desalojar a principios del s.XX a uno de los pocos supervivientes que aun habitaban allí, se tapió y se construyó sobre los restos el nuevo edificio.

Así que, debajo de éste, durante muchos años, oculto y olvidado quedó un cachito de un Edimburgo subterráneo, lleno de pasadizos, callejones, restos de viviendas y almas vagantes llenas de sufrimiento. Y por encima del asfalto la nueva vida continuó.

La visita a Mary King’s Close permite sumergirte en ese Edimburgo subterráneo, redescubierto años después de ser sepultado y que te adentra en imágenes impactantes.

EdimburgoLa entrada a este callejón no es gratuita. Nosotros nos planteamos si merecería o no la pena, pero ya a estas alturas todo lo quieres ver. Habíamos leído opiniones de todo tipo, y nosotros, bajo nuestra experiencia, ahora también tenemos la nuestra. Como anticipo comentaros, que en su conjunto nos mereció la pena.

El guía que os acompañará en la visita aparecerá caracterizado por un personaje del s. XVII, un abogado, un carnicero, una mujer de la época. Se dirigirá a vosotros como si fuera un habitante del callejón para relataros un montón de historias y curiosidades.

A parte de ubicaros un poco en la Historia, la visita se centrará mucho en historias particulares de habitantes del lugar. También pretenderá generar un ambiente inquietante y algo paranormal. Esta parte gustará más o menos en función de los gustos personales.

Podemos deciros que resultan impactantes algunas partes del recorrido. Comienzas descendiendo las escaleras que llevaran a los suburbios del antiguo Edimburgo. El ambiente es húmedo y bastante oscuro. Te sumerges en lo que eran viviendas y uno es consciente de las condiciones en las que se vivian en aquellas fechas. Mucha humedad y oscuridad, techos bajos.

En esta parte es cuando se encargarán de desmentirnos el hecho de que en Edimburgo se dejó encerrados a los enfermos de peste para morir a su suerte. Todo lo contrario, los propios enfermos se encerraban en su casa y ponían en las puertas una bandera blanca para indicar que allí habitaba un apestado. Entonces otros ciudadanos dejaban en las puertas alimento para ayudar a su superviviencia. Además, había un médico, que iba visitándolos para intentar aliviar su malestar.

Quizá es en este personaje donde se auna una de las imágenes más escalofriantes. En una de las salas que visitareis se recrea una habitación en la que, en literas, una familia permanece enferma y la sombra del doctor se refleja en la pared. El doctor los visitaba con una túnica y una máscara con un pico gigante que pretendía protegerle del contagio. Digna imagen de cualquier película de terror (desde otro punto de vista podría recordaros al carnaval de Venecia).

Edimburgo
Continua el trayecto por el Close. Si en ese momento nos apagan la luz y nos dicen que salgamos, al menos yo, me quedo paralizada y paso a formar de por vida parte del atrezzo del lugar. No os queremos descubrir muchas más historias, para que os sorprendan si decidis visitarlo. Solamente dejaremos un nombre aquí puesto ¿Annie? …

Si hay una parte que nos gustó especialmente fue casi al final, un callejón que te traslada al s XVIII a la velocidad de la luz, quizá la parte en la que más te alegras de haberte sumergido en uno de los closes más populares de la ciudad. Por desgracia, antes de entrar nos prohiben terminantemente realizar ningún tipo de fotografía. Allí, y justo en esa calle, ellos te realizan una foto, que si a la salida (como en el zoo) te gusta, puedes adquirir (también previo pago de su importe). Siendo una especie de cámara nocturna os podéis imaginar que el aspecto, al menos el nuestro, era totalmente espectral, y decidimos que nos gusta vernos con una cara un poco más alegre ante la vida, así que la dejamos allí, igual nos incluyen como fantasmas, habíamos quedado muy bien.

Edimburgo


Salir al exterior fue una explosión de luz y ruido. Eran más o menos las 12.30 de la mañana y Edimburgo rebosaba por todas sus esquinas. Nos dedicamos a callejear emocionados, a ver actuaciones, a vivir la calle hasta el último minuto. Eran tantas las ganas de aprovechar hasta el final, que decidimos que con el bonito día que hacia, lo mejor era comer en la calle.

Nos fuimos a un Subway y nos hicieron un bocadillo, de esos que se te van de las manos, que empiezas a meter ingredientes y cuando te quieres dar cuenta, no sabes ni lo que estás comiendo, sabe a algo que nunca has probado, porque aunque quisieras no serias capaz de volver a repetir tal combinación. Pero sabe genial. Nos cogemos unas bebidas, y vemos unos escalones que nos gritan… Aquí, aquí… y nos sentamos.

Edimburgo

En cuestión de minutos, no estamos solos, y en el centro un humorista-mago, muy muy cachondo saca todo su arsenal y comienza su actuación. Qué divertido. Es que allí no solo actúan, interactúan. Si estás sentado, eres candidato a acabar siendo cómplice del artista. Se combinan todos los elementos, un niño de no más 5 años espontáneo, unas chicas… es un no parar. Los organizadores siempre merodean porque tienen un tiempo límite, cuando acaba, llega otro y comienza con otro espectáculo, y el que estaba ahí, se va a otro lugar. Así los ves circular de lado al lado.

El tiempo que nos queda lo dedicamos llenarnos los pulmones, la vista, los oídos de Escocia, de la diversión, de su vida y cuando el reloj nos susurra que ha llegado la hora, sin pena y con mucha felicidad vamos a por las maletas al hotel.


Edimburgo


Desde ese momento nos centramos en la logística de vuelta. A cinco minutos del hotel hay un autobús que lleva hasta la estación de autobuses en Princess Street. Andando son unos 20 minutos, pero claro llevamos 2 trolleys y una maleta grande. No estamos por la labor.

En las paradas de los autobuses se puede ver a qué hora pasa el autobús y, cuando íbamos al hotel a por las maletas, ya tomamos nota a qué hora pasaba. En no más de 7 minutos estamos en Princess Street. Desde allí sale el autobús que lleva directo al aeropuerto. Es un itinerario sencillo, sin dificultades. Se coge a pie de calle, no tiene pérdida y salen cada muy poco tiempo (no recordamos el precio). Al menos un día de diario hacia las 4:00 de la tarde.


Edimburgo


Por una vez, en uno de nuestros viajes internacionales, ni nos sobra, ni nos falta tiempo. Todo fluye. Sería el karma que lo teníamos en paz…

Facturamos la maleta grande y vamos al control de seguridad. Esa parte resulta horrorosa, muchísima gente e infinito calor… una vez superado solo queda esperar.

Al subir al avión una sensación rara en nuestro interior ¿Nostalgia? No sabemos, es esa sensación típica. Parece mentira, meses preparándolo todo y cada día allí un regalo. La suerte nos ha sonreído, todo ha salido bien, nos hemos divertido, nos hemos reído mucho, hemos disfrutado. Afloran los recuerdos de cuando, así, al azar nos planteamos ¿Y si este verano nos vamos a Escocia?

Esta pregunta resonaba ahora hace un año en nuestra casa, y empezábamos con la aventura de leer, de mandar mails, de reservar, y de llenarnos de emoción por esta aventura. Ahora, queremos dejarlo aquí para todos a los que os pueda ayudar. Para animaros si os lo estáis planteando porque es un lugar estupendo en el que se pueden hacer muchas cosas . Pero si os somos sinceros, sobre todo lo dejamos en este formato de diario, porque lo hemos disfrutado mucho un año después recordándolo y reviviéndolo, teniéndolo escrito e ilustrado. Porque Escocia se ha quedado en nuestro corazón.

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Escocia

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25 de abril de 2013

11 días en Escocia. Día 10: Edimburgo

Edimburgo (Escocia)
Tras nuestra primera e intensa toma de contacto con Edimburgo el día anterior, amanecimos en la habitación de 5 camas. Cada una de ellas ya tenía su función. Somos geniales para aprovechar el espacio. Tras arreglarnos y bajar a ese lugar en el que servían los desayunos que os comentábamos en el anterior capítulo, salimos bastante temprano del hotel.

Veinte minutitos de paseo y estábamos en la Royal Mile, caminito del Castillo de Edimburgo. El Castillo está incluido en la Explorer Pass. Nosotros, además, cogimos dos audioguías, que al tener la tarjeta tienen un descuento. La verdad que es recomendable, porque el Castillo tiene mucha tela, y no es lo mismo sumergirte en un sitio así solo, que con la Historia que te envuelve; se aprecian mejor todos los detalles.

Castillo de Edimburgo (Escocia)

Nos preocupaba el hecho de las colas y demás. Al ser temporada alta de turismo, y siendo el Castillo el mayor protagonista de la ciudad, habíamos escuchado que era bastante habitual tener que soportar largas filas. Nosotros llegamos más o menos hacia las 10.15. Entramos por la fila de la Explorer Pass, sin casi gente. Más o menos 20 minutos después, desde una de las perspectivas que teníamos desde el interior del castillo, se veía una larga cola para entrar. Ahí lo dejamos, por si os puede ayudar.

Castillo de Edimburgo (Escocia)

Lo del Castillo, no sabemos muy bien como describíroslo. Centrarnos en la Historia y sus diferentes compartimentos haría de este escrito algo demasiado largo y poco gráfico. Es allí donde más intensamente se puede vivir.

Sí deciros que de nuevo vuelve a tratarse de un Castillo en un enclave espectacular, en el centro de Edimburgo sobre una roca de origen volcánico. Su entrada se restringe únicamente a la empinada calle por la que tendréis que ascender.

Castillo de Edimburgo (Escocia)

Lo primero que encontrareis será la extensa explanada de la entrada. Si lo visitáis en agosto estarán montadas un montón de gradas con asientos, es ahí donde se celebra cada noche durante tres semana el Military Tatto del que os hablamos en el anterior capítulo.

La historia del castillo es larga, pasó de mano a mano durante un tiempo entre ingleses y escoceses, fue residencia real y en su interior se encuentra el recinto más antiguo de todo Edimburgo, la Capilla de St Margaret. Además, podréis disfrutar de curiosidades como un cementerio de las mascotas de los soldados, un museo Militar, los Honores de Escocia (Tesoros) entre otros muchos más.

Castillo de Edimburgo (Escocia)
Por supuesto, si estáis allí a la 1:00 p.m. no podéis perderos el disparo del “Cañón de la Una” (los escoceses no se andan con poesía para bautizar las armas) que, diariamente a excepción de domingos, Navidad y viernes Santo, entra en acción a la una (también dejó de usarse de forma excepcional en las Guerras Mundiales). Esta fue la manera que les pareció más efectiva para que aquellos interesados en poner su reloj en hora, principalmente capitanes de barco, tuvieran una referencia. Dentro de la curiosidad, otra mayor, este cañón (que no es el original, sino que es del 2001 y un modelo que utiliza el ejercito británico) solo en una ocasión fue utilizado por cuestiones bélicas.

Castillo de Edimburgo (Escocia)
En este castillo descubrimos también como "sonamos" a los escoceses los españoles hablando inglés. Es realmente sorprendente. En una de los recintos del castillo se simula un suceso ocurrido en la Historia en la que tanto militares españoles como franceses fueron prisioneros. Dentro de la interpretación está incluido un audio en el que se reproducen conversaciones de lo que teóricamente ocurría allí. Cuando los españoles hablan en inglés, uno se puede reconocer perfectamente en esa pronunciación... totalmente sorprendente el acentazo español hablando este idioma. Fijaos si pasáis por allí os resultará divertido.

Castillo de Edimburgo (Escocia)
Como no, resaltaros que desde las murallas del castillo obtendréis nuevas vistas panorámicas de la ciudad muy atractivas.

Edimburgo (Escocia)
Abandonamos el Castillo a la 13.30 de la tarde. Tres horitas de visita que nos encantó. El día estaba poniéndose, por segunda vez en nueve días, un poco gris. No teníamos aún hambre, así que decidimos, antes de comer, ir a hacer una nueva visita.

Cambiamos de tercio. Abandonamos la historia militar de Edimburgo y nos dirigimos hacia otra de las atracciones del lugar. Un cementerio.

Sí, lo sabemos, parece increíble, friki, macabro, o romántico, hay adjetivos para todos los públicos. Pero es que en Escocia les gustan las leyendas, y les gustan los cementerios. Y en torno a ellos se fábrica una atmósfera inquietante. Tanto que, para los interesados, que sepáis que se organizan visitas guiadas nocturnas por los Closes (callejones) de la Old Town, de los que nos empaparíamos al día siguiente, y por los cementerios. Nosotros no las hicimos, pero hay varias “gratuitas” (la voluntad).

Si hay un cementerio popular en Edimburgo es el de Greyfiards. Pero antes de llegar a él, elegimos un camino, al sur del castillo que nos llevara a Grassmarket, una plaza con bastante encanto y dramática historia. Seguimos en la Old Town.

Grassmarket Edimburgo (Escocia)
Grassmarket fue una plaza que desde el s.XV hasta casi cinco siglos después fue un lugar donde la gente venía a vender su ganado. Hasta aquí nada suena macabro pero es que en el s XVII también fue el lugar elegido para llevar acabo los ahorcamientos públicos. En la actualidad su funcionalidad, por suerte, es muy distinta. Numerosos restaurantes y bares, que en verano sacan sus terrazas al exterior, junto con diferentes pintores entregados a sus lienzos, hacen de esta plaza un lugar muy frecuentado y agradable.

Tras el paseo por allí, nos acercamos al cementerio. Este cementerio es popularmente conocido por Bobby; suponemos que cuando os contemos quien es Bobby la historia os resultará familiar. Bobby, se dice que fue un pequeño perro, que tras fallecer su amo (vigilante nocturno del cementerio) pasó el resto de su vida pegado a la tumba de su ser querido El resto de su vida no fueron unos meses, no… fueron 14 años. Para que digan que la tranquilidad no alarga la vida. Como la normativa impedía que animales fueran enterrados en terreno consagrado, se le enterró justo a lado del muro de entrada al cementerio, no en el mismo lugar donde en actualidad veréis la placa en su honor.

Greyfriars Bobby Edimburgo (Escocia)
Por otro lado, al lado de esta romántica historia, han salido muchas otras en las que dicen que este fue un montaje publicitario para atraer al público y que Bobby no tenia perfil de perro policía (un Skye Terrier), que era un perro vagabundo que murió al poco tiempo y luego se le sustituyó por otro, y mil historias más. Pero como estamos en Greyfiards, y es el paraíso de las leyendas y las historias, nos quedamos con la tradicional que es como muy bonita y nos pega en el viaje.

Deciros que no bastó solo con la historia y el enterramiento en la zona de Bobby, si no que, además, tiene su propia escultura, enfrente del Pub Greyfiards a escasos metros del cementerio.

Ahora centrémonos en la otra vertiente del Cementerio, no es un cementerio cualquiera, es un cementerio con fama de embrujado… uhhh… si es que lo tiene todo. Nosotros por si acaso vamos de día, que quién evita la ocasión…

 Cementerio Greyfriars  Edimburgo (Escocia)
Por lo visto, un abogado muy atormentado y bastante hostil se pasea por el lugar causando situaciones bastante escalofriantes. El origen de la historia se remonta al s. XVII, cuando allí se estableció la cárcel de los Convenantes (rebeldes religiosos). Detrás de estas torturas se encontraba el hostil abogado. Uno de los callejones del cementerio es donde están enterrados muchos de ellos. Sus celdas carecían de techo, lo cuál, en un sitio como Edimburgo tenía que acrecentar mucho el malestar, por cierto.

El caso, que el abogado malo, malísimo y cruel, muy cruel, fue enterrado allí, en su propio mausoleo. Pues se dice, se cuenta, se rumorea (y no en pocos sitios, ya que por lo visto este cementerio que es uno de los más tenebrosos existentes) que en los años 90, un mendigo, buscando refugio se metió en el cementerio, en el mausoleo de este horrible hombre, de alguna manera extraña se cayó y rompió el lugar donde se encontraba el cuerpo y desde entonces el abogado vaga, siendo tan malo (porque la maldad no caduca aunque pasen los siglos) importunando a visitantes, tanto, como hasta provocar su muerte. Arañazos, moratones, muertes en extrañas circunstancias, sensaciones paranormales… Vamos que lo estoy escribiendo y estoy pensando que igual viene a buscarme por estas palabras que le hemos dedicado… Ahí lo dejamos.
 Cementerio Greyfriars  Edimburgo (Escocia)
Eso sí, en la visita es cierto que paseas entre la muerte, con un maravillosa pradera verde y unos macabros mausoleos de hace muchos siglos que resultan curiosos y desagradables a la par…

Aunque parezca extraño, salimos con hambre. Pero el tiempo se nos ha echado encima y comer no va a ser fácil, tenemos que tirar de un clásico escocés. Esta vez sí… McDonalds. así que paseamos hasta Princess Street (New Town) y hacemos una parada de supervivencia.

Tras reponer fuerzas, tomamos la decisión de acercarnos a un lugar que nos pilla un poquito lejos, pero que habíamos leído que era curioso, Dean Village.

Para ir a Dean Village, debéis coger Princess Street y sin miedo, para delante, un paseíto majo (dirección puesta a Calton Hill). En él aprovechamos para recorrer la calle con más detenimiento, que como os decíamos es principalmente comercial. En nuestra visita, estaban las obras del tranvía (suponemos que sería una especie de tranvía por la apariencia).

Dean Village Edimburgo (Escocia)
Dean Village es una pequeña aldea medieval cuyo origen se remonta a unos frailes de la Abadía de Holyrood. Una estampa que contrasta con la calle comercial de la que venimos. El río atraviesa el lugar y, allí, las viviendas se presentan a cada lado. Fue una zona de prosperidad económica, que aprovechaban la fuerza del agua con molinos para instalar algunas fábricas de antaño. Con el paso del tiempo fue llegando la decadencia y, actualmente, como suele ocurrir, es valorado por su tranquilidad. Estamos un rato, un lugar llamativo, que si vais justos de tiempo sería prescindible en la visita.

Dean Village Edimburgo (Escocia)
Nos quedan menos de 24 horas para volver a Madrid y la lluvia hace acto de presencia. No quería que volviéramos y escribiéramos este diario sin que ella fuera, en algún momento la auténtica protagonista. Y es que un viaje a Escocia sin lluvia no habría sido 100% real.

Y vaya, cuando llueve, llueve de verdad. Hasta el momento nos habíamos dicho que la Royal Mile a un lado tiene el castillo y al final de la misma, en el lado opuesto el Palacio de Holyrood. El paseo desde Dean Village hasta allí es larguito, y húmedo. Volvemos a pasar por Princess Gardens, hacemos un descansito y según van cayendo las gotas mas rápido nuestros pasos van al compás.

Edimburgo (Escocia)
Cogemos las Royal Mile en dirección opuesta al Castillo, nuestra intención acercarnos al Palacio de Holyrood, residencia oficial de la Reina en su visita a la ciudad. Este palacio durante la Historia, y a partir de la Edad Media, ha tenido esta funcionalidad, siendo un lugar mucho más apacible para establecer la residencia que el castillo. En nuestro caso, no llegamos a tiempo para la visita y nos tenemos que conformar con ver su fachada, mientras diluviaba, desde las verjas. Tenemos entendido que su visita merece la pena, para nosotros se convierte en una excusa más para volver en otra ocasión…

Palacio de Holyrood Edimburgo (Escocia)
Volvemos a The Cork Burn Street, la misma calle en la que cenamos la noche anterior, y excogemos un pub que está justo al lado de Eccovino. Con mucha suerte, cazamos una mesa y disfrutamos de una agradable cena y, con las escusa de estar Escocia, terminamos con un buen wisky.

Edimburgo (Escocia)
El día se va acabando y con él comienza la cuenta atrás para nuestra vuelta a Madrid, pero no estamos dispuestos a tomarlo aun como una despedida, el avión al día siguiente sale alrededor de las 18.30 de la tarde y queremos aprovechar para conocer, antes de irnos, los populares closes (callejones) de la Old Town y disfrutar del festival. Dejamos las maletas preparadas y nos vamos a dormir…

¿Tienes planes hoy?

Edimburgo (Escocia)
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